Docentes no especializados en EIB, ¿Promueven bienestar socioemocional en escuelas EIB?
Docentes no formados en EIB, trabajan en IE de EIB. Esto impacta en la dimensión pedagógica y en la dimensión de la promoción del bienestar. Sobre este último aspecto, comparto algunas reflexiones a partir de mi experiencia práctica.
Mi punto de partida
En distintos momentos de los años 2017, 2020, 2021, 2022 y
2025, tuve la oportunidad de trabajar con estudiantes y docentes de los pueblos
originarios achuar y shawi, y (en menor medida) con estudiantes del pueblo
originario tikuna. Las ideas que a continuación pongo a consideración devienen
de la revisión de notas de campo, grabaciones de video, grabaciones de audio,
recuerdos, informes de talleres con padres y madres de familia, talleres con
estudiantes, y otras fuentes de la "época".
El profesor Elías Piruch[1]
es un docente achuar que fue director de la Institución Educativa (IE)
secundaria con residencia estudiantil Achuar Mashutak durante los años 2022 y
2023. Esta institución educativa cuenta con una residencia para estudiantes y
se ubica en el centro poblado de Kuyuntsa, en el distrito de Andoas, provincia
de Datem del Marañón, región Loreto. Pertenece al pueblo originario achuar.
La IE Achuar Mashutak, en el Registro Nacional de
Instituciones Educativas[2]
EIB, está clasificada como una escuela EIB de fortalecimiento cultural y
lingüístico[3].
Él nos refería que, en ese momento, el perfil de los docentes que laboraban en
la IE era el siguiente:
Perfil docente de la IE Achuar Mashutak (2022-2023)
|
Criterio de
caracterización |
Año 2022 |
Año 2023 |
|
N° de personal de la
IE |
10 |
12 |
|
N° de docentes por
su formación |
||
|
* Especialista EIB |
0 |
0 |
|
* Especialista EBR
(Primaria) |
1 |
3 |
|
* Especialista EBR
(Secundaria) |
8 |
8 |
|
Otros estudios o
actividades no vinculados a educación |
1 biólogo |
1 téc. Enfermero |
|
Manejo del idioma
del pueblo originario |
||
|
1. Manejo escrito
del idioma |
||
|
* Sin manejo |
6 |
9 |
|
* En proceso de manejo |
0 |
0 |
|
* Manejo fluido |
4 |
3 |
|
2. Manejo hablado
del idioma |
||
|
* Sin manejo |
7 |
8 |
|
* En proceso de manejo |
0 |
0 |
|
* Manejo fluido |
3 |
4 |
De acuerdo con la información compartida por el entrevistado,
ni en el 2022 ni en el 2023 se contó con docentes formados en EIB, y el número
de profesores que se comunicaban de manera hablada y escrita en el idioma
originario era reducido con respecto al total.
Así, en el año 2023, de un total de 12 docentes, ninguno era
especialista en EIB (8 eran especialistas de secundaria, 3 eran docentes
especialistas de primaria y 1 era técnico en enfermería). En cuanto al manejo
escrito del idioma achuar, solo 3 escribían de manera fluida y 4 lo hablaban
con fluidez. En el año 2022 el escenario no fue muy diferente: de 10 docentes,
ninguno era especialista en EIB (9 eran especialistas de EBR y 1 tenía una
profesión distinta a la de docente). Respecto al manejo del idioma, de los 10
profesores, 4 escribían de manera fluida y 3 lo hablaban con fluidez.
1. La experiencia del Achuar Mashutak es una experiencia
micro que refleja un problema macro
La experiencia del profesor Elías no pasaría de ser una
anécdota si no fuera la expresión de una problemática mayor: la creciente
brecha de docentes especializados en EIB para brindar el servicio educativo en
escuelas de esta modalidad.
El Informe Defensorial N° 174[4]
señala que:
"Según información proporcionada por la DIGEBIRA, de las
45,186 plazas bilingües correspondientes a los tres niveles educativos
(inicial, primaria y secundaria), 42,439 (94%) son ocupadas por docentes que no
cuentan con formación en EIB y 17,905 (40%) son ocupadas por docentes sin
dominio del idioma originario…".
Asimismo, Trapnell (2021)[5]
señala que:
"…según la información estadística que maneja la
Dirección de Educación Intercultural Bilingüe (DEIB), al 2020, existe una
brecha docente en EIB de 25 796 docentes en el ámbito nacional. Esta brecha
está compuesta por docentes no especializados en EIB (monolingües castellano y
docentes EIB sin título pedagógico) y por los que se requiere formar para los
niveles de inicial, primaria y secundaria".
La comparación directa entre el déficit de 17,905 docentes en
2016 y los 25,796 en 2021 revela un aumento numérico de la brecha en un período
de cinco años, lo que subraya una tendencia de deterioro en la cobertura de
esta necesidad crítica. Por su parte, Hidalgo y Ordóñez (2025)6 refieren que
para cerrar la brecha se necesitan:
"…3,656 nuevos docentes. Sin embargo, sólo existen 33
programas de Educación Intercultural Bilingüe en un total de 104 instituciones
de educación superior públicas y en 11 universidades que atienden dos de las
cuatro lenguas andinas; en el caso de las 38 amazónicas, únicamente siete
tienen esta especialidad".
2. Los docentes no formados en interculturalidad impactan en
sus estudiantes
2.1. Impacto en los aprendizajes
El modelo de la EIB cuenta con una
propuesta pedagógica que describe el para qué de su implementación, los
supuestos en que se sustenta, la caracterización de las escuelas bilingües, la
metodología de enseñanza de la comunicación y el empleo del diálogo de saberes
para articular la práctica pedagógica en las distintas áreas curriculares con
las prácticas culturales de los pueblos originarios.
El hecho de que los docentes que
laboran en las IE de pueblos originarios ignoren el universo cultural y
lingüístico del estudiante produce una ruptura pedagógica, ocasionando que:
"…los estudiantes indígenas
amazónicos de la zona urbana de la región Loreto (que es donde se ubica la IE EIB
Achuar Mashutak) tendrían niveles de logro superiores en dimensiones
conductuales y académicas frente a sus pares de pueblos originarios de zonas
rurales/EIB, quienes presentan los resultados más bajos y enfrentan mayores
barreras contextuales"[6].
2.2. Impacto en
dimensiones concretas del bienestar socioemocional[7]:
autoestima, identidad personal, identidad étnica y sentido de pertenencia a un
pueblo originario
A nivel socioemocional de las y los
estudiantes, también es pertinente preguntarse: ¿Cómo impacta en la autoestima,
la identidad, el sentido de pertenencia y el orgullo comunitario (y otros
elementos del "ser persona") el hecho de que las actividades de
promoción del bienestar socioemocional estén dirigidas por personas no
sensibilizadas con la cosmovisión del pueblo originario en el que laboran?
2.2.1. El personal docente obviaría
algunos elementos del contexto sociocultural inmediato
que son altamente relevantes:
a. Adolescentes poco familiarizados
con los conocimientos y prácticas ancestrales: “Varios de los chicos no saben
distinguir, por ejemplo, el tipo de liana para una construcción permanente (una
casa) de una para uso ocasional (chozas en el bosque cuando van de caza); o las
chicas, en muchos casos, no conocen las plantas y sus usos medicinales”.
b. Padres y madres que no conocen los
mitos, ritos y cantos de su pueblo originario: “Enseñaba en primaria, eran
chicos de 5. ° grado. Les pedí a mis estudiantes que para el día siguiente me
trajeran dos mitos o historias de nuestro pueblo. En la clase siguiente
pregunté quiénes habían cumplido con la tarea. No fue menor mi sorpresa cuando
ninguno de mis estudiantes lo había hecho. Me dijeron que les preguntaron a sus
madres, pero ninguna sabía. Me fui a preguntarles a las madres y,
efectivamente, no sabían, porque a su vez sus padres y sus madres no se los
habían contado”.
Asimismo, durante la sistematización
de una experiencia de entrenamiento en el manejo de chacras integrales —en la
que se enseñaba a estudiantes, madres y padres de familia técnicas no
contaminantes de manejo de la tierra—, un entrevistado nos decía: “el mito
de Nunkuy y los anen para trabajar la tierra los saben las mayores, las chicas
muy poco”[8].
Un factor que influye o influyó en
esta condición es la pertenencia a iglesias cristianas no católicas, para
quienes los mitos, ritos, el espíritu del bosque, de las plantas o del río, los
sueños o los estados de conciencia inducidos por plantas psicotrópicas como el toé
o la planta madre ayahuasca, no son compatibles con su fe. Esto genera
casi siempre una actitud de resistencia y rechazo a la dimensión
simbólico-mítico-espiritual ancestral, propiciando que los miembros de estas
familias se alejen de las prácticas tradicionales del pueblo achuar.
c. Coexistencia de distintos patrones
de relación de género en la escuela y la comunidad: En el espacio comunal, los roles de
liderazgo estaban reservados para los varones. En la escuela, en cambio, el
número de mujeres era mayor. A diferencia de sus madres y abuelas, las
estudiantes tenían mayor instrucción, asumían posiciones de liderazgo estudiantil
y soñaban con proseguir estudios técnicos o universitarios. No obstante, si las
familias tienen que elegir entre apoyar los estudios superiores de su hija o de
su hijo, seguirán prefiriendo a los varones.
d. Achuares que consideran que
ciertos aspectos de sus prácticas culturales ya no tienen sentido: Esto se relaciona con aspectos práctico-instrumentales. Por
ejemplo, nos decían: “¿Para qué hacer anzuelos de caza si los podemos
comprar?, ¿para qué hacer nuestros platos y menaje si ya vienen hechos?”[9].
“Los chicos ahora creen que los mitos de su pueblo son cosas de viejos: para
que voy a saber eso, dicen”.
3. Complicaciones prácticas
3.1. El quiebre en la tutoría (grupal e individual) por la
barrera del idioma.
En el caso de las residencias
estudiantiles, la convivencia escolar tiene sus potencialidades y
complejidades. Las y los residentes llevan a este espacio sus historias,
talentos, su mayor o menor familiaridad con sus prácticas culturales y sus
competencias académicas. Esto adquiere una especial complejidad para las y los
estudiantes del primer grado de secundaria: adolescentes que salen por primera
vez de su comunidad y se alejan de su familia por un tiempo prolongado para
insertarse en un contexto con normas distintas a las del hogar, conviviendo con
un grupo grande de pares de ambos géneros y bajo el cuidado de nuevas
autoridades.
En ese sentido, la tutoría individual
aparece como un recurso importante para acompañar el proceso de adaptación e
integración. Sin embargo, un estudiante que no puede expresarse en su lengua
materna, o cuyo tutor no comprende los códigos no verbales y culturales de su
comunidad, se enfrentará a una barrera de incomprensión o silenciamiento.
3.2. Tutoría descontextualizada
Al ser docentes "mestizos no
sensibilizados", la tutoría grupal corre el riesgo de estandarizarse bajo
formatos homogéneos y urbanos. Con ello se pierde la oportunidad de abordar
problemáticas locales, el autoconcepto comunitario y el fortalecimiento de la
autoestima cultural descritos en el numeral anterior.
3.3. Desconexión de las prácticas espirituales y del carácter.
Todas las sociedades tienen una ética
del buen vivir, que se traduce en un conjunto de prácticas y creencias sobre
"cómo deben ser" sus ciudadanos y cómo debe darse la convivencia
entre ellos. Los pueblos originarios son tradicionalmente orales, animistas y
bióticos (todo tiene vida), y poseen sus propios modos de formar el carácter
desde la cotidianidad, el trabajo comunal, los relatos de los sabios y el
contacto con la naturaleza.
Para las cosmovisiones amazónicas y
andinas, la salud socioemocional y la "mejora actitudinal" están
vinculadas al equilibrio con el entorno, las deidades y los ancestros; la
introspección y la sanación pasan necesariamente por la ritualidad y el respeto
a la espiritualidad local.
Cuando las prácticas ancestrales de
formación del carácter (como los consejos de los ancianos, los ritos de paso o
las responsabilidades compartidas en el territorio) quedan fuera de la escuela,
se genera un vacío, que produce dos riesgos:
·
Riesgo de estigmatización: Un cuerpo docente mayoritariamente ajeno a esta matriz
cultural (o bilingüe pero no fortalecido en el enfoque EIB) es propenso a
patologizar, ignorar o calificar de "superstición" las expresiones
espirituales de los estudiantes (por ejemplo, el impacto emocional de un
"mal sueño", el respeto a ciertos espacios sagrados o el uso de
plantas medicinales para el equilibrio anímico).
·
Bloqueo del bienestar: Al censurar o no incorporar estas prácticas espirituales
ecocéntricas en el espacio escolar, se priva a los estudiantes de sus propios
mecanismos de autorregulación emocional y soporte actitudinal, incrementando la
desatención, la ansiedad y el desarraigo.
4. Cómo impacta en
las y los estudiantes la ausencia de sensibilidad y conocimiento de las y los
docentes en el desarrollo de las actividades de soporte socioemocional?
La escuela puede actuar como un
espacio de reafirmación o como un agente de asimilación cultural nocivo. Cuando
el maestro, por acción u omisión, asume que las prácticas locales son atrasadas
o folclóricas en comparación con la cultura occidental, el estudiante
interioriza un mensaje de inferioridad.
Como consecuencia, el niño o
adolescente experimenta vergüenza étnica y lingüística. Deja de hablar su
lengua nativa para evitar la segregación, lo que debilita su autoconcepto y la
seguridad en sus propias capacidades de éxito (impacto en la autoestima).
Al verse forzado a elegir entre el mundo de la escuela (asociado al éxito
socioeconómico y al castellano) y el mundo de su comunidad (asociado a la
marginación), el estudiante sufre un desarraigo identitario. Esto debilita los
vínculos intergeneracionales y erosiona el respeto hacia los sabios y ancianos
de su propio pueblo (impacto en la identidad).
5. ¿Qué se puede hacer?
En tanto y cuanto que se cubre la demanda de docentes EIB,
corresponde generar alternativas que respondan a las siguientes consideraciones
y preguntas, sobre la formación y acompañamiento a los docentes para la
implementación de acciones de promoción del bienestar socioemocional desde una
perspectiva intercultural:
Para un docente no formado en EIB, no familiarizado y sensibilizado
con temas de interculturalidad y diversidad cultural, en general, y sobre la
cultura (del pueblo originario en el que se insertaría) en específico: ¿Qué conocimientos
básicos habría de facilitarles y/o que actitudes personales trabajar para que tengan
un acercamiento respetuoso a las y los estudiantes de la IE?, ¿Cómo se podría
implementar este procedimiento de capacitación y sensibilización a las y los
docentes?, ¿Quién o quiénes serían los responsables de implementar estas
acciones, de monitorearlas y evaluar su eficacia de las mismas?, ¿Qué papel
jugaría la UGEL, la DRE, la IE en este proceso?, ¿Qué rol jugarían en este
proceso las y los “sabios de la comunidad”?, ¿Se pueden generar desde la IE mecanismos
que atenúen la barrera del idioma para la comunicación entre las plana
docente y el conjunto de estudiantes? No agotamos todas la preguntas, pero
creemos que estas ayudan a encontrar rutas de acción.
[1] Entrevista realizada vía telefónica el 4 de julio de
2025.
[2] Descargada el 2 de julio de 2025 desde https://escale.minedu.gob.pe/registros-eib.
[3] La Resolución Ministerial N° 389-2024-MINEDU define a
la escuela EIB de fortalecimiento cultural y lingüístico como aquella que
presenta las siguientes características sociolingüísticas y culturales:
*
Escenario 1: La mayoría de los estudiantes de la institución educativa
comprenden y hablan fluidamente una lengua originaria, y su uso es predominante
en el aula y la comunidad. En este escenario, los estudiantes han adquirido la
lengua originaria en los primeros años de vida (lengua materna o de cuna). Son
pocos los estudiantes que hablan castellano y, los que lo hacen, dominan más la
lengua originaria.
*
Escenario 2: La mayoría de los estudiantes de la institución educativa
comprenden y hablan ambas lenguas (originaria y castellano). Algunos
estudiantes son bilingües de cuna con predominancia comunicativa en la lengua
originaria. Los estudiantes logran usar las dos lenguas de forma indistinta o
en situaciones diferenciadas.
[4] Defensoría del Pueblo (2016). Educación Intercultural Bilingüe hacia el 2021. Una política de Estado imprescindible para el desarrollo de los pueblos indígenas. Informe Defensorial Nº 174, p. 35.
[5] Trapnell, L. (2021). Una
brecha que no se cierra: La demanda de docentes interculturales bilingües.
Foro Educativo. Disponible en: https://foroeducativo.org/2021/01/11/una-brecha-que-no-se-cierra-la-demanda-de-docentes-interculturales-bilingues/
[6] Evaluación
Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA) 2025. Resultados analizados con la
herramienta de IA NotebookLM el 31 de mayo de 2026. Prompt utilizado: “¿Cuáles
fueron las diferencias en los logros de aprendizaje de los estudiantes de
pueblos originarios de la provincia de Datem del Marañón con estudiantes de la
misma provincia pero de zona urbana?”. NotebookLM es un asistente de
investigación y redacción basado en inteligencia artificial diseñado para
organizar, analizar y resumir información.
[7] La gestión de lo socioemocional tiene dos dimensiones
en una escuela EIB: (a) la implementación de las estrategias de promoción del
bienestar (asociadas a la Tutoría y Orientación Educativa - TOE, la promoción
de la convivencia y la prevención de la violencia escolar) y (b) la
articulación e incorporación de las prácticas ancestrales para la formación del
buen ciudadano del pueblo originario.
[8] “La figura de Núnkui… ocupa
un lugar preponderante en numerosos mitos que se ocupan de la productividad
femenina. En estos mitos aparece Núnkui como la dueña de los alimentos y del
buen crecimiento de los cultivos, como la dueña de la alfarería y de los
animales domésticos (perros, gallinas, cerdos, etc.). Pero también es la
creadora de algunos animales que viven en la tierra o cerca de ella (v.g. armadillo
shushui, culebra napi)… Ella ocupa un lugar protagónico en los rituales
relativos a la vida de las mujeres (iniciación de las jóvenes nuatsankram) y a
las actividades propias de ellas (agricultura, cerámica). En Mader, E. (1999). Metamorfosis
del poder: Persona, mito y visión en la sociedad de Shuar y Achuar (Ecuador,
Perú). Abya-Yala.
[9] Aunque algunos participantes mencionaban que para
beber su masato en las festividades siempre prefieren su vasija de barro (mocahua).
Durante la pandemia, nos comentaba una docente, que los estudiantes de la
residencia volvieron a su comunidad. Allí, varios padres y madres, apoyados por
los abuelos y abuelas, enseñaron a sus hijos y nietos las artes femeninas y
masculinas; por ejemplo, a construir anzuelos. Las abuelas enseñaban a las nietas
las propiedades curativas de las plantas y cómo distinguir cuándo son útiles
para fines medicinales.


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